¡¡¡YA NO ERES JOVEN!!!
Todos envejecemos. Todos los días. Cuando termines de leer
este texto serás un poco más viejo que cuando empezaste. Y, paradójicamente esa
es la mejor de las posibilidades (piensa en cuál es la única alternativa a
hacerse mayor).
Siempre hay una primera vez para sentirse mayor. Quizás fue
cuando en un parque un niño te soltó un "¡Eh,
señor! ¿me pasa la pelota?"; o cuando empezaste a preocuparte por
cosas como el precio de los tomates, o cuando fuiste consciente, por ejemplo,
de que estrellas como Scarlett Johansson o futbolistas como Piqué son más
jóvenes que tú... O si en tu lenguaje aún cuelas palabras como “pelas” o “calas” al hablar de dinero…
Sientes que se
te empieza a dar fatal fingir interés por algo que ni te va ni te viene o
simpatía por alguien a quien detestas profundamente.
Te consideras
con el derecho de decir lo que piensas cuando, donde y a quién te dé la gana.
¿Qué tienes que perder? ¡Si ya eres mayor! Has llegado a esa edad en
la que tu cerebro en vez de decirte: “Ni
se te ocurra decir lo que estás pensando”, te dice: “Tú suéltalo a ver qué pasa”
Yo noto que me
estoy haciendo mayor por los efectos desagradables de la edad.
Cuando era joven,
veía a mis padres mirar el tiempo y no entendía por qué lo hacían. Cuando
tienes 25 años, el tiempo es eso que pasa cuando estás en la calle: “¡Ostras, qué frío!” o “¡Joé, cómo llueve!” pero vas y te haces
mayor y planificas tu salida en función del tiempo que va a hacer al día
siguiente. Que si vas a ir al Annapurna, lo entiendo pero… ¡coño… que vas a cenar
al restaurante del centro!
Está claro que intentas
hacer lo que puedes para parecer joven pero no hay solución. Verás… Hace unos
años… hice una cosa… “¿Qué quiere decir
eso?” te preguntarás. ¡Pues que ya
tengo una edad! Y tú otra vez: “¿Cuál?”
¡Pues una!… ¡Joé… qué más da! Pero es una edad jodida, una edad complicada. La
sociedad no lo sabe, pero yo sí. Yo soy
de la generación que está todo el día dando el coñazo con los 80. Mi generación
empezó a echar de menos los 80… en el 81 o así. Y ahí nos hemos quedado. Como
estancados. Que ya no sabemos qué somos. ¿Somos jóvenes? Porque el carnet joven
ya no nos lo cogen en ningún lado, pero es que el de pensionista tampoco. Y es
que estamos ahí, en la tierra Media… así que… ¿qué somos? ¿viejóvenes? ¿Adulcentes?
Te informo que la
madurez llega sin avisar. Tú eres joven y loco y de repente empiezas a decir cosas
que no habías dicho nunca… de tu boca comienzan a salir palabras que no sabías
que estaban ahí… porque no hay una transición. Tú te crees joven y de repente
un día dices: “Ay… qué buena tarde se ha
quedao”. Y ya no hay retroceso.
Tengo una amiga
que dice que a ella la vejez le pilló en Valdeavero, cuando salía de Alcalá
para hacer un recado; así… de repente. Aunque a veces aparecen síntomas que nos
indican que vamos a entrar en la fase de “viejentud”.
SÍNTOMAS
DE QUE TE ESTÁS HACIENDO MAYOR
Si cuando sales de
fiesta gritas: “¡La noche es joven!”,
cuando sólo son las nueve; te molesta la música y de repente dices: “Me voy a casa” y alguien te contesta: “Pero si no es la una todavía” y tú respondes
casi histérico: “¡Es la una ya! querrás
decir”, es que vas camino del tornillo a la cadera.
Si no sabes
definir a qué se dedican exactamente un “youtuber” o un “influencer”, pero sí
sabes que ganan mucho dinero y que a veces sientes ganas de darles una colleja
y de decirles que no saben nada sobre la vida… es que… ¡¡¡YA NO ERES JOVEN!!!
Si cuando viene
alguien a casa le pones posavasos… el espíritu de tu abuela se está apoderando
de tu cuerpo.
Si tomas tantas infusiones
que pareces Panoramix… y lo único que podrías tomarte ahora con David Summers
sería el pulso o la tensión… es que ya no te queda ni para regalar.
Si empiezas a
tomar vino en la cena porque leíste por ahí que es bueno para el corazón… no te
salva ni la nave de Cocoon.
Si eres de los que
saben la diferencia entre perejil y cilantro, asúmelo ya. Pero que lo mismo
pasa con las flores ¿eh? No hay manera de ser joven y decir: promelia o fitolaca,
agrimonia, lirio, papiro… que me sé muchas más….
Si de los 45
minutos que pasas en el baño, 5 son para la ducha y los otros 40 para ponerte
cremas impronunciables… empieza ya a pedir cita para la cirugía.
Si los domingos
madrugas sin necesidad de ponerte el despertador…. además de significar que los
sábados te estás acostando antes…. ¡Cuidado! El ocaso está cerca.
Si en la adolescencia
dormías hasta tarde porque era el mejor método para luchar contra el sistema,
ahora en la adultez madrugas para luchar contra el reuma.
Si cada vez te cuesta
más celebrar tu cumpleaños porque sabes que te vas a gastar más en velas que en
tarta, es que estás cerca de elegir entre nicho y tierra. Porque hay una cosa
peor que cumplir años y es saber que ¡¡¡YA NO ERES JOVEN!!!.
Si en el coche
tienes como emisora fija Kiss FM… eso sí que es el comienzo del fin.
Si encima suena
música electrónica y en tu cabeza asoma la palabra: “Marchuqui”… date por
perdido.
Y si sigues
prefiriendo a Queen antes que a Maluma… es que estás mayor mayor, pero por lo
menos conservas el buen gusto.
Pero si aún no
tienes muy claro en qué fase te encuentras, realiza el siguiente test para
averiguarlo.
TEST
PARA SABER EN QUÉ FASE TE ENCUENTRAS (Que, si has leído hasta
aquí… por algo será. Digo yo)
¿Has utilizado
productos para parecer más joven como tintes, cremas o un novio milenial…?
¿Te sientes mal si
en las discotecas te confunden con el encargado o con la señora de la limpieza?
¿Sigues pidiendo
cien duritos de costo porque decir tres eurazos te resulta ridículo?
¿Te indignas en la
sala de espera del centro de salud? Esto seguramente no, porque si hablas con
el resto de pacientes te sentirás mejor. Siempre hay alguien que dice: “Yo a tu edad…”
¿Acumulas bolsas
de plástico dobladitas?
¿Has empezado ya a
decir: “Si Dios quiere” o “Gracias a Dios”, aunque seas ateo?
¿Tú también quieres tener un jardín en casa y cultivar tus
propias hortalizas?
¿Predices el
tiempo en función de tus articulaciones?
¿Distingues las
pastillas por los colores?
Cuando vas a una
tienda de informática, ¿dices cosas como: “Es
que mi Wilson va distinto. Yo tengo un Wilson 45”?
¿Ahora sales los
viernes en vez de los sábados porque necesitas más días para recuperarte?
¿Te duelen partes del cuerpo que desconocías?
¿Has empezado a hacer Pilates… ese gran descubrimiento de tu
vida?
¿Te paran en los
centros comerciales para hacerte cliente de un banco?
¿Te has imaginado
a ti mismo en un centro de mayores bailando “bacalao”?
Si la mayoría de
respuestas son afirmativas, siento decirte que tú ya no estudias historia, que
tú la recuerdas directamente y lo sabes porque has llegado a ese día en el que la comodidad te preocupa
más que el aspecto, marca un antes y un después. Ahora sales siempre con
chaquetilla, por si refresca. Sabes que te estás haciendo mayor
porque cuando te caes, tus amigos ya no se ríen… ahora se preocupan y, sobre
todo, lo que te ha hecho darte cuenta de que has perdido la juventud, es el
campo. Sí. Cuando miras una urbanización de chalets, con su centro comercial y
su piscina y piensas: “…Antes todo eso…
era campo”.

Me encanta .maravilloso.yo tengo un problema mi edad .no se corresponde con mi interior.sigo teniendo esos 25aňos maravillosos.viva tu
ResponderEliminarMe encanta .maravilloso.yo tengo un problema mi edad .no se corresponde con mi interior.sigo teniendo esos 25aňos maravillosos.viva tu
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