FELIZ HUAGULI....JAGULI...HALLOWEEN!!!
Que celebremos
Halloween en España es como si en Wisconsin bajasen de romería por el Mississippi
al Cristo de los Faroles ¿o no? Pero
es que en España… no es muy difícil convencernos de celebrar cualquier cosa con
la excusa de salir y disfrutar.
Estos días las calles se llenaron de zombies, fantasmas,
brujas y algún que otro superhéroe desubicado. Aunque aún no hemos llegado
al extremo de esas casas
americanas decoradas como si fueran una película de serie Z, estoy convencida
de que, no tardando mucho, habrá algún listillo que se encargue de tener a todas
las familias disfrazadas de vampiros, brujas o de cualquier otra cosa con la
coletilla de «zombie».
Los más mayores también disfrutan como enanos con estas
veladas. Y es que una de las claves para que la noche de Halloween se haya
convertido en una salida obligada es la tranquilidad de saber que el uno de
noviembre no se trabaja.
La venta de calabazas y dulces se dispara durante los días
previos. Una reinvención comercial y contemporánea que se aleja de la verdadera
razón de ser de esta fiesta. Por que, a estas alturas, ¿quién conoce su
auténtico significado?
Como siempre…yo. Y os lo voy a contar.
Lo que hoy conocemos como la Noche de Brujas o Halloween lo
celebraban hace más de 3000 años los Celtas (pero no los cortos ni los de Vigo, sino esas tribus feroces en
las que vivía Brave, la princesa indomable… sabéis cual ¿no?... Sí hombre, esa
que es así como pelirroja… así como yo… pues esa) Bueno, el caso es que sus sacerdotes dedicaban la noche a “Samhain”
el caballero de la muerte. Según sus
creencias, los muertos volvían en esa noche a pedir alimentos a los asustados
habitantes a quienes maldecían y hacían víctimas de sus conjuros si no accedían
a sus peticiones, “O ME DAS O TE HAGO UNA TRAVESURA” que en definitiva es la
traducción de la frase tan famosa de “TRICK O TREAT” (Truco o trato para los que no sepáis hablar céltico), pero
que, en aquellos tiempos, la travesura podía ser… cortarte la cabeza o
ensartarte en una pica. ¡Fíjate qué divertido!
¿¿¿VAYA Y LUEGO QUÉ OCURRIÓ???
Pues que llegaron los romanos que como estaban
muy endiosados resultó que esas fechas ya las tenían ocupadas en sus calendarios con “Las fiestas de Pomona” la diosa de los
árboles frutales. Como no iban a tolerar que se ignorase a su diosa, se les
ocurrió adaptar la costumbre de los celtas a la suya, confundirlos un poco y
decir que ellos ya la tenían desde antes, pero eso sí, mezclando “Frutas, brujas
y malos espíritus”… ¡Vamos… que al pueblo lo tenían contento…!
Así que las manzanas se convirtieron en parte de las celebraciones también.
CON LA IGLESIA HEMOS TOPAO
Cuando pasamos de A.C. a D.C., a los católicos la fiesta pagana (¿Otra vez?... Que sigo hablando de la de los celtas... no la de "Mago de OZ", que hay que explicároslo todo...) no les hizo mucha
gracia, pero claro, si se ponían muy tiquismiquis perdían
clientes… perdón, devotos. Así que tras echarle una pensadita, llegaron a una
conclusión, obvia nuevamente: convirtieron la festividad en cristiana. De hecho,
como arrastraban un problemita con su calendario porque les faltaba un día para
dar al de todos los Santos… esto les vino de perlas.
¿¿¿Y CÓMO LLEGÓ HASTA HOY???
Pues nada, en la Edad Media, y durante mucho tiempo, bandoleros y otros afines,
vieron en estas fechas un filón para sus fechorías. Se aprovechaban de estas
creencias y después de cometer sus delitos, iban con el cuento de que los
espíritus eran los culpables ¡¡QUIEN SI NO!!, por supuesto los espíritus
guardaban silencio… jajaja
Éstos (los bandoleros) se disfrazaban para parecer espectros, espíritus o
aparecidos y hacían más creíble la historia. Y de aquí viene la costumbre de
los disfraces.
¿¿Y LA CALABAZA QUÉ??
Algunos años después esta festividad llegó a los Estados
Unidos. ¿Cómo no? Fueron ellos quienes le añadieron la
"Jack-o-lantern" (la calabaza hueca con una vela dentro), ya que
tenían una leyenda de un tal Jack a quien prohibieron la entrada al Cielo y al
Infierno (No le aguantaba ni Dios… le iba a aguantar el Diablo…) y
se pasaba el día paseando con una linterna (que, en realidad, era un
repollo hueco con un carbón ardiente dentro) buscando la manera de ingresar
a alguno de los dos clubes.
Yo creo que, al final cambiaron el repollo por la calabaza
porque a ver cómo narices le cortas los ojos y la boca al repollo. Que se te
deshoja entero…
En fin, que, aunque tarde, yo estoy preparando
mi casa para Halloween y necesito cosas feas que asusten. Tú que estás leyendo
esto… ¿cuánto me cobras por pararte en la puerta? Aunque para ser sinceros, yo realmente
de quien me asusto es de esos críos que vienen pidiendo chuches:
“¿Tiene chuches sin azúcar? Soy intolerante
a la lactosa, ¿tiene dulces light? No puedo comer cacahuetes, ¿Tiene chocolate
vegano?”
¡Joder! Que ya no sé si darles caramelos o concertarles una
cita con el endocrino!
El año pasado me ocurrió algo muy curioso: me acosté
la siesta y cuando desperté… ¡se había pasado el día de Halloween! y no pude
ver a nadie disfrazado, así que este año me voy a disfrazar de “Tenemos que hablar” o “Cariño, déjame tu móvil”. Eso sí que da
miedo.
-Hija… eso está
muy visto-me dice mi madre.
-Ay mamá… pues me disfrazo de bruja ¿qué
hago?
-¡¡¡Cásate!!!
Y ya sabes… sea el día que sea… ¡que pases un feliz fin de semana!
Y ya sabes… sea el día que sea… ¡que pases un feliz fin de semana!


A mi la fiesta de Halloween me ha llegado tarde, no la siento como parte de mi tradición, un año vinieron los niños a mi casa con lo del truco o trato y les dije que volvieran en Navidad a pedirme el aguinaldo. Pero que hay está, como el aborto, el que quiera que se disfrace y el que no que pase, nadie está obligado, ni abortar tampoco
ResponderEliminarUifff, nada de nada, pero na me dice a mi esos disfraces, pero aquí la estamos teniendo cada año
ResponderEliminarNosotros disfrutamos Halloween con los niños. Ellos son los que disfrutan de estas fiestas. Y nosotros felices por verles disfrutar. El mundo de los adultos es un rollo, flores al cementerio y por qué ese día? A nuestros seres queridos les recordamos y echamos de menos cada día del año. Así que Happy Halloween y las risas compartidas y que mejor idea que disfrazarse ���� y volvernos niños por un día!!!
ResponderEliminar